TRUMP ORDENÓ QUE LAS EMPRESAS DE IA COMPARTAN SUS MODELOS AVANZADOS CON LA CASA BLANCA ANTES DE LANZARLOS

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, firmó este martes una orden ejecutiva que establece un marco voluntario para que las principales empresas desarrolladoras de inteligencia artificial compartan sus modelos más avanzados con el gobierno antes de ponerlos a disposición del público.
La iniciativa busca fortalecer la seguridad nacional y la ciberseguridad ante el rápido avance de sistemas de IA cada vez más sofisticados, capaces de detectar vulnerabilidades en infraestructuras críticas y sistemas informáticos sensibles.
Gracias a este acuerdo, compañías tecnológicas como OpenAI, Google y Anthropic podrán presentar sus nuevos desarrollos al gobierno estadounidense aproximadamente 30 días antes de su lanzamiento oficial.
Preocupación por los riesgos de la IA avanzada
La decisión surge en medio de crecientes preocupaciones sobre el potencial de algunas herramientas de inteligencia artificial para identificar fallas de seguridad en sistemas utilizados por gobiernos, bancos, hospitales y otras instituciones estratégicas.
Uno de los antecedentes que impulsó el debate fue el caso de Mythos, un modelo desarrollado por Anthropic que, según trascendió, no fue liberado públicamente debido a su capacidad para exponer vulnerabilidades informáticas de alto riesgo.
La Casa Blanca considera que una revisión previa permitirá evaluar posibles amenazas y coordinar respuestas antes de que estas tecnologías lleguen al mercado.
Un acuerdo entre el Gobierno y las tecnológicas
Aunque la medida representa un giro respecto a la postura históricamente más desreguladora de Trump sobre la inteligencia artificial, el esquema mantiene un carácter voluntario para las empresas.
Inicialmente, la administración estadounidense pretendía acceder a los nuevos modelos con 90 días de anticipación. Sin embargo, las compañías tecnológicas rechazaron ese plazo y propusieron reducirlo significativamente.
El acuerdo final fijó una ventana de 30 días previos al lanzamiento, una solución intermedia entre ambas posiciones.
Según medios estadounidenses, el empresario e inversor tecnológico David Sacks, uno de los principales asesores informales de Trump en materia de inteligencia artificial y criptomonedas, fue una de las figuras que impulsó una reducción de los plazos.
Sacks habría advertido que una revisión demasiado extensa podría ralentizar la innovación tecnológica y afectar la competitividad de Estados Unidos frente a China en la carrera global por el liderazgo en inteligencia artificial.
Participación de organismos de seguridad
La orden ejecutiva también contempla la creación de un Centro de Coordinación de Ciberseguridad de IA, una iniciativa que involucrará al Departamento del Tesoro, la Agencia de Seguridad Nacional (NSA), la Agencia de Ciberseguridad y Seguridad de Infraestructura (CISA) y representantes voluntarios de la industria tecnológica.
El objetivo será coordinar la detección de vulnerabilidades, supervisar riesgos emergentes y priorizar correcciones en sistemas considerados estratégicos para el funcionamiento del país.
Desde la administración Trump sostienen que la colaboración entre el sector público y las empresas tecnológicas será clave para enfrentar los desafíos que plantea la nueva generación de inteligencia artificial.