SEGUNDO TALLER DE INMEDIACIÓN Y CONTRADICCIÓN EN AUDIENCIAS POR VIDEOCONFERENCIA

Días atrás tuvo lugar el segundo de tres talleres en los que 40 jueces y juezas civiles y comerciales y de paz letrados que apliquen oralidad en los procesos intentan indagar sobre “¿Cómo garantizar la inmediación y la contradicción en las audiencias por videoconferencia?”, y que tienen como capacitador a Héctor Chayer.
Organizados por el Centro de Estudios Judiciales, el primero de estos talleres se enfocó en el trabajo sobre el  lenguaje de la imagen del juez en la audiencia virtual.
La segunda instancia estuvo centrada en las cuestiones procesales que permiten gestionar un expediente electrónico y llevar adelante el proceso. En tanto que el tercer taller se desarrollará el 25 de marzo, desde las 17.
“Buenas soluciones”
Chayer, facilitador del encuentro y con extensa trayectoria en el tema, valoró las “muy buenas soluciones” que dispone la ley de Expediente Electrónico del Chaco, cuya implementación supone que la totalidad del trámite sea despapelizado y digitalizado. “El trámite electrónico significa el avance del proceso hacia los dos momentos centrales del proceso”, aseguró, y mencionó ventajas de este recurso digital, tales como la firma de resoluciones de modo digital en cualquier horario.
“Con el tiempo, el modelo ideal de audiencias será la presencial y el alternativo será el semipresencial”, sostuvo, tras destacar el valor insustituible de la primera; aunque, señaló “siguen vigente los principios de publicidad y registración”.
Al respecto marcó el “desafío técnico” que plantea la videograbación, que “requiere una competencia técnica mayor”. En relación con las dificultades de esta índole, indicó: “un detalle no menor es que los participantes podrían intervenir desde una sede pública”. Como ejemplo citó la posibilidad de que un perito de Resistencia que tuviera que participar de una audiencia en el interior (en la que sólo le harían dos preguntas), evitara el traslado y participara de manera semipresencial. “Podría organizarse que participe desde alguna sala de Resistencia, desde donde se podría hacer una interconexión con todas las garantías, y participa esos diez minutos a distancia”.
Cinco cuestiones centrales
También propuso cinco temas conexos que consideró fundamentales para resolver cuestiones procesales y de gestión judicial digital o remota: la mesa de entradas; la comunicación no formal (objetivos, medios, contenido); la problemática de las declaraciones remotas; la no disponibilidad de medios y sus problemas técnicos; el mantenimiento de buenas prácticas en audiencias.
Destacó la importancia de la comunicación no formal, “clave antes y durante las audiencias”, dijo. “No es un acto procesal pero son comunicaciones imprescindibles para el éxito de las audiencias”, afirmó, al tiempo que subrayó la importancia de “ir adquiriendo nuevas prácticas” en este aspecto.
Sobre la problemática de las intervenciones remotas, consideró que “tal vez la mejor solución es que el que interviene de manera remota lo haga desde otro edificio público. Porque hay mecanismos informáticos aceitados, etc.”. “Es complicado cuando se interviene desde un lugar privado, cualquiera”.
Sobre los problemas técnicos como obstáculo fundado (negativa a celebrar una audiencia remota, casos de dificultad de conexión o desconexión durante la audiencia), propuso como ejemplo de previsión incluir en un proveído, que convocara a una audiencia, alternativas en caso de existir problemas de conexión. “Se podrían ir generando este tipo de instrucciones en los proveídos”, señaló.
Chayer instruyó a los participantes respecto del mantenimiento de las buenas prácticas para garantizar la oralidad efectiva. “El mayor riesgo proviene de la suspensión de audiencias, siendo que la práctica recomendada es no suspenderlas nunca”, agregó.
Además de intervenir activamente en un intercambio de consultas y sugerencias, los participantes elaboraron trabajos conjuntos con propuestas concretas de acciones a poner en marcha a partir de la implementación de esta nueva modalidad de trabajo.

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