Lun. Feb 2nd, 2026

MONOTRIBUTO Y UBILACION QUE CAMBIA EN FEBRERO Y PORQUÉ LA CATEGORIA IMPORTA

La actualización del Monotributo en febrero de 2026 reavivó las consultas sobre jubilación. Aunque los requisitos de acceso no cambian, la categoría determina el nivel de aportes y el haber inicial que se cobra al retirarse.

Con la actualización de las escalas del Monotributo vigente desde febrero de 2026, el aporte previsional volvió a quedar en el centro de las consultas. La pregunta se repite entre quienes trabajan bajo el régimen simplificado y empiezan a mirar el horizonte jubilatorio: cuánto se cobra al retirarse y de qué depende ese monto.

Si bien el acceso a la jubilación sigue las reglas generales del sistema previsional, el cálculo del haber inicial para monotributistas no replica el esquema de los trabajadores en relación de dependencia. Y ahí aparece una diferencia clave que muchas veces pasa inadvertida hasta el final del camino laboral.

En términos simples, mientras que para un asalariado se toman como referencia los salarios efectivamente percibidos en los últimos años, en el caso de los monotributistas y autónomos el sistema utiliza valores teóricos asociados a la categoría en la que se aportó.  Esa «renta presunta» asignada a cada escala es la que se usa para proyectar el ingreso sobre el cual se hicieron los aportes al sistema.

Los requisitos para jubilarse no cambian

La puerta de entrada al beneficio previsional se mantiene sin modificaciones. Para iniciar el trámite, es necesario reunir 30 años de aportes y cumplir con la edad legal: 60 años para las mujeres y 65 para los hombres.  Una vez superado ese umbral, el interrogante deja de ser si se puede acceder y pasa a centrarse en el monto con el que se inicia la jubilación.

Ahí es donde la trayectoria dentro del Monotributo cobra peso. Quienes permanecieron la mayor parte de su vida laboral en categorías bajas suelen quedar más cerca del piso del sistema previsional. El caso más frecuente es el de la categoría A: con ese nivel de aporte, el haber inicial suele alinearse con la jubilación mínima.

Para febrero de 2026, la jubilación mínima se ubica en $429.081,79, compuesta por un haber actualizado de $359.081,79 más un refuerzo de $70.000.

Cuánto se aporta al SIPA según la categoría

Dentro del pago mensual del Monotributo hay un componente que se destina al Sistema Integrado Previsional Argentino (SIPA). Ese aporte varía según la categoría y es uno de los factores que termina empujando —o limitando— el haber futuro.

Con las escalas vigentes desde febrero de 2026, los aportes previsionales mensuales quedan de la siguiente manera:

Categoría A: $15.616,17
Categoría B: $17.177,79
Categoría C: $18.895,57
Categoría D: $20.785,13
Categoría E: $22.863,64
Categoría F: $25.150,00
Categoría G: $35.210,00
Categoría H: $49.294,00
Categoría I: $69.011,60
Categoría J: $96.616,24
Categoría K: $135.262,74

Una vez otorgada, la jubilación ingresa al esquema general de movilidad, con actualizaciones periódicas al igual que el resto de las prestaciones previsionales.

El impacto real de la categoría no se entiende mirando un solo año, sino la película completa. No genera el mismo resultado haber permanecido décadas en los primeros escalones que haber escalado categorías durante un tramo relevante de la vida laboral. A eso se suman trayectorias mixtas, períodos sin aportes o cambios de régimen que pueden alterar cualquier cálculo rápido.

Por ese motivo, especialistas recomiendan proyectar escenarios antes de tomar decisiones clave. En algunos casos conviene iniciar el trámite apenas se cumplen los requisitos; en otros, esperar un tiempo puede mejorar el promedio teórico que se utiliza como base para el cálculo.

Qué pide Anses para iniciar el trámite

Para comenzar el proceso jubilatorio, Anses exige una verificación previa de la Historia Laboral a través de Mi Anses. También se debe presentar el DNI y el formulario P.S. 6.18, junto con constancias que respalden períodos trabajados si se detectan faltantes.

En el caso de las mujeres, sigue vigente el Reconocimiento de Aportes por Tareas de Cuidado, que permite sumar años mediante partidas de nacimiento y documentación complementaria. El paso final es solicitar turno y asistir con toda la documentación respaldatoria: llegar con la carpeta completa suele marcar la diferencia entre un trámite ágil y semanas de idas y vueltas.

Deja un comentario

Social Media Auto Publish Powered By : XYZScripts.com