El criptógrafo británico rechazó las conclusiones de una investigación que lo vincula con el origen de Bitcoin y cuestionó el método utilizado.
El criptógrafo británico Adam Back salió a desmentir con firmeza un informe publicado por The New York Times que lo señalaba como el posible creador de Bitcoin bajo el seudónimo de Satoshi Nakamoto, uno de los mayores misterios sin resolver del mundo tecnológico y financiero desde la aparición de la criptomoneda en 2009. La investigación, encabezada por el periodista John Carreyrou, buscó arrojar luz sobre la identidad detrás del nombre que revolucionó el sistema monetario global, aunque volvió a chocar con la falta de pruebas concluyentes.
El trabajo periodístico se apoyó en el análisis de más de 130.000 publicaciones en foros y correos electrónicos vinculados a la comunidad cypherpunk, además de herramientas de inteligencia artificial para detectar patrones de escritura y similitudes estilísticas. A partir de ese enfoque, los investigadores encontraron coincidencias entre los textos atribuidos a Nakamoto y las intervenciones públicas de Back, tanto en el plano técnico como en la forma de expresarse, lo que lo posicionó como uno de los candidatos más fuertes dentro de una lista que incluye a varias figuras históricas del ecosistema cripto.
El nombre de Back no es nuevo en este tipo de teorías: su creación de Hashcash, un sistema previo de prueba de trabajo que sirvió como base conceptual para el funcionamiento de Bitcoin, y su participación activa en los círculos criptográficos desde los años noventa lo ubican naturalmente dentro del radar. Sin embargo, el propio informe admite que no hay evidencia definitiva que permita confirmar la hipótesis, un punto clave en un debate que lleva más de una década.
Frente a la repercusión, Back fue contundente al rechazar las conclusiones. Aseguró que las coincidencias señaladas son circunstanciales y que responden a intereses compartidos dentro de una misma comunidad técnica, y cuestionó el enfoque del análisis al afirmar que incurre en un claro “sesgo de confirmación”. Además, reiteró que no es Satoshi Nakamoto, incluso en conversaciones directas con el periodista que lideró la investigación.