POR QUÉ EL FRÍO PUEDE AFECTAR EL ÁNIMO: LA EXPLICACIÓN PSICOLÓGICA
Especialistas explican que se trata de un fenómeno frecuente vinculado a la menor exposición a la luz solar y cambios en la rutina.

Con la llegada de los días fríos, es común que algunas personas perciban cambios en su estado de ánimo. Sensación de cansancio, falta de energía o mayor tristeza pueden intensificarse sin una causa clara, pero tienen una explicación desde la psicología.
Este fenómeno está relacionado con el Trastorno Afectivo Estacional (TAE), una forma de depresión que aparece en determinadas épocas del año , principalmente durante el otoño y el invierno.
Uno de los factores principales es la menor exposición a la luz solar. La reducción de horas de luz afecta la producción de serotonina (asociada al bienestar) y de melatonina, hormona que regula el sueño . Según la Mayo Clinic, «la falta de luz solar puede alterar el reloj biológico y provocar sentimientos de depresión en algunas personas«.
Además, el frío modifica hábitos cotidianos. Las bajas temperaturas suelen reducir las actividades al aire libre y el contacto social, lo que puede generar mayor aislamiento . Desde la American Psychological Association advierten que estos cambios en la rutina pueden impactar directamente en el estado emocional.
A nivel físico, también se registran efectos. Es habitual sentir más sueño, menor energía e incluso cambios en el apetito, con mayor inclinación hacia alimentos calóricos. Estos factores, combinados, contribuyen a una sensación general de desánimo.

CÓMO CONTRARRESTARLO
Pese a ello, especialistas señalan que existen formas de atravesar mejor este período. Entre las principales recomendaciones figuran aprovechar la luz natural, mantener actividad física, sostener vínculos sociales y cuidar los hábitos de descanso.
En casos donde los síntomas se intensifican o persisten en el tiempo, se aconseja consultar con profesionales de la salud, ya que el trastorno puede requerir tratamiento específico, como terapia psicológica o luminoterapia.