LAS SIETE ACTIVIDADES QUE MEJORES SALARIOS PAGAN EMPLEAN SOLO AL 30 % DE LOS TRABAJADORES
Los salarios más altos están en el sector de la actividad financiera, con casi $4.500.000 en bruto. El promedio provincial a septiembre de 2025 era de $1.253.079.

De acuerdo con datos oficiales de la Secretaría de Trabajo, Empleo y Seguridad Social de la Nación, el salario bruto promedio de los trabajadores registrados del sector privado en la provincia del Chaco alcanzó $1.253.079 en septiembre 2025, marcando un alza interanual de 2,5% en términos reales, pero con una baja 2,7% mensual en la medición desestacionalizada.
Así, a nivel acumulado, en los nueve primeros meses de 2025 se registró un alza de 7,3% contra igual período de 2024, al tiempo que a nivel acumulado también se ubica encima de igual período de 2023 (+2,6%); sin embargo, el salario de septiembre está -0,1% contra noviembre 2023, mes previo al cambio de gobierno.
Mayores salarios, por sectores
Más allá de las variaciones relativas, el informe de la Consultora Politikon Chaco que releva los datos provinciales sobre el nivel de salario nominal, avanza en lo ocurrido por sectores de actividad.
De acuerdo con datos de septiembre 2025, la Intermediación Financiera fue el sector con el mayor salario nominal bruto promedio, con $4.493.479. Le sigue Electricidad, Gas y Agua con $2.470.216, mientras que el podio se completa con Explotación de Minas y Canteras con $2.250.436.
En el otro extremo, los sectores de Enseñanza ($960.885), Hotelería y Restaurantes ($906.676) y Construcción ($795.012) son los de los salarios promedios más bajos en la provincia.
En este contexto, se destaca que solo 30% de los trabajadores chaqueños gozan de salarios más altos que el promedio provincial, mientras que 70% tienen ingresos promedio inferiores al nivel general chaqueño.

Evolución
Según la consultora, la evolución interanual del salario del sector privado formal en el Chaco exhibe un proceso de incrementos sostenidos desde octubre de 2024, aunque con una desaceleración en los meses más recientes. Esta dinámica está explicada por los efectos de la base de comparación: tras la marcada caída registrada entre diciembre de 2023 y septiembre de 2024, como consecuencia de la devaluación de fines de 2023 y de la abrupta recesión acompañada por una elevada inflación en los primeros meses de 2024, la base comparativa quedó en niveles históricamente bajos.
Ello habilitó un rebote significativo entre diciembre de 2024 y marzo de 2025, con subas interanuales de doble dígito que comenzaron a moderarse hacia abril, desacelerando hasta llegar al +2,5% i.a de septiembre.
Si se analiza la serie mensual desestacionalizada, la trayectoria es más irregular. Entre abril y noviembre de 2024 se observó una recuperación incipiente, luego de atravesar el momento más crítico al inicio de la actual gestión nacional; esa recuperación se vio interrumpida entre diciembre de 2024 y marzo de 2025, período en el que se registraron caídas mensuales (con excepción de febrero).
Entre abril y junio de ese año la serie volvió a transitar un sendero alcista, pero entre julio y septiembre volvió a la irregularidad.