ERRORES BANCARIOS Y FRAUDES DIGITALES: PASOS PARA ACTUAR RÁPIDO Y EVITAR PÉRDIDAS
El Departamento de Cibercrimen detalla qué hacer ante una transferencia mal hecha y cuáles son los riesgos de demorar la denuncia.

Las transferencias bancarias y los pagos con billeteras virtuales se volvieron un terreno fértil para errores y estafas digitales. El Departamento de Cibercrimen de la Policía del Chaco intervino en numerosos casos de dinero enviado por equivocación o sustraído mediante engaños. Un reciente operativo permitió recuperar más de tres millones de pesos transferidos por error desde Córdoba.
Actuar rápido y denunciar
Ante una transferencia mal realizada o una estafa virtual, el afectado debe realizar la denuncia de manera urgente en la comisaría más cercana a su domicilio, dejando constancia del movimiento bancario, capturas de pantalla, comprobantes, alias, CVU o CBU involucrados y cualquier dato que permita reconstruir la operación.
Desde Cibercrimen advierten que los delincuentes suelen borrar rastros digitales rápidamente, lo que dificulta la recuperación del dinero. La demora puede derivar en pérdidas mayores, préstamos no solicitados o deudas que luego deben afrontarse durante años.
Cómo se investiga una transferencia errónea
Una vez realizada la denuncia, el Departamento de Cibercrimen constata que la transferencia sea real y que no esté vinculada con una maniobra ilegal. Para eso se solicita documentación, pruebas de identidad y, en algunos casos, prueba de vida del denunciante.
Luego se trabaja sobre el destinatario del dinero, utilizando herramientas de inteligencia de fuentes abiertas (Osint), bases de datos públicas y semipúblicas, registros financieros y análisis de billeteras virtuales. Siempre se realizan gestiones oficiales con las plataformas digitales para verificar saldos, reactivar cuentas y determinar el estado real de los fondos.
De la restitución al cierre del caso
Cuando se confirma que el dinero fue recibido por error y existe predisposición a devolverlo, se articula el procedimiento con la fiscalía interviniente y las empresas financieras para concretar la restitución. En esos casos, una vez reintegrados los fondos, se solicita al damnificado una ampliación de la denuncia para dejar constancia formal de la devolución.
Si el receptor se niega a devolver el dinero, la causa puede avanzar bajo la figura de retención indebida. Desde Cibercrimen remarcan que la prevención también es clave: recomiendan verificar siempre las direcciones web, no hacer clic en enlaces sospechosos, controlar notificaciones de billeteras virtuales y reportar de inmediato cualquier movimiento extraño.