EL PRECIO DE LA CARNE EN CHACO PODRÍA TENER SUBAS DE HASTA EL 30% EN LOS PRÓXIMOS MESES POR LA SEQUÍA

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Mediante la declaración de la emergencia hídrica en Chaco , el Gobierno le puso una definición a la crítica situación que, entre otros, golpea a productores. La provincia sufre un déficit hídrico de aproximadamente 1.000 milímetros acumulado en los últimos tres años, es decir un 35% menos de lluvias respecto al régimen promedio, y es por eso que el Ejecutivo se reunió con la Mesa de Enlace, comprendida por la Federación Agraria Argentina, Confederaciones Rurales Argentinas, Coninagro y la Sociedad Rural, para definir políticas impositivas ante el delicado escenario.

La sequía golpea a la producción bovina, y representantes de las distintas entidades de la provincia ya proyectan, ante tal desfavorable escenario, aumentos del precio de la carne que los consumidores podrán apreciar en las góndolas. 

Durante 2022, la carne y sus derivados sufrieron en el noreste una suba del 61,8%, por debajo de la media nacional, según datos del INDEC. Sin embargo, el contexto actual podría repercutir en aumentos de entre el 25% y 30% solo para la primera mitad del año , de acuerdo a lo que anticipan productores de la provincia.

«Hace prácticamente 8 meses que el novillito no cambia su precio. Además, al productor se le han incrementado los costos (mano de obra e insumos, entre otros) arriba de un 70%», explicó Martín Spada, sindico de Federación Agraria Chaco.

Explicó que en ese sentido la sequía y la falta de pastura, afecta al punto de que «la vaca necesita una provisión de pasto constante para tener una condición corporal óptima ya que una vaca muy flaca no ovula y no puede tener crías. Asimismo, la vaca mal alimentada no tiene leche para nutrir a su ternero y sale desnutrido. Es como un ser humano, si no tiene buena alimentación, tiene problemas en su musculatura, crecimiento y desarrollo».

«Es muy preocupante la situación, creemos que esto va a llevar a una reducción del stock vacuno en general y eso lamentablemente va a repercutir en un aumento de precios . No será inmediato, pero podría darse a mitad de año», anticipó Spada en declaraciones.

El vicepresidente de la Sociedad Rural del Chaco, Gustavo Lagerheim, añadió al conflictivo escenario climático la «sobreproducción»: «Hay haciendas que están colmadas y no pueden mantener las vacas porque estas se mueren, entonces los productores las venden a un mínimo precio para no perder al animal», dijo.

Explican los productores que la sobre oferta de novillos hace que el precio baje. «A largo plazo, el mercado va a realizar una corrección en los precios, por un lado, porque no va a haber sobreventa y por el otro por los índices bajos de producción, por la baja tasa de preñez y el bajo nivel de lactancia optima que recibirán los terneros recién nacidos», explicó.

Eduardo Trangoni, director del Distrito 1 de Federación Agraria, señaló que «algunos distribuidores se aprovechan de los pequeños y medianos productores, que necesitan vender para recuperar las pérdidas provocadas por la sequía».

«Si tenemos que guiarnos por el precio en la góndola de la carnicería, se tendría que estar pagando $ 500 o $ 600 el kilo del novillito. De todas maneras, nos están pagando $ 280 con suerte y nos quieren dar cheques a 30, 60 o 90 días», manifestó sobre la otra cara de la situación.

Así las cosas, solo falta esperar cómo evoluciona la situación ante las aún escasas lluvias y qué impacto finalmente tendrá en el precio de góndola. En principio, los productores anticipan que las subas podrían llegar hasta el 30 %.

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