INTERNARON DE URGENCIA AL ABUELO DE AGOSTINA VEGA MIENTRAS AVANZA LA CAUSA POR EL FEMICIDIO EN CÓRDOBA
Miguel Heredia, una de las caras más visibles del reclamo de justicia por la adolescente asesinada, sufrió una descompensación y debió ser hospitalizado. Permanece internado en el mismo centro de salud donde continúa en terapia intensiva su hija Melisa, madre de la víctima.

En las últimas horas, Miguel Heredia, abuelo de Agostina Vega, la adolescente de 14 años asesinada en Córdoba, debió ser internado de urgencia luego de sufrir una fuerte descompensación atribuida al desgaste físico y emocional que atraviesa desde la desaparición y posterior hallazgo del cuerpo de su nieta.
Heredia había asumido un papel central durante los días de búsqueda de la joven. Fue quien mantuvo contacto permanente con los medios de comunicación, acompañó las diligencias judiciales y sostuvo públicamente el pedido de justicia mientras la investigación avanzaba. Sin embargo, la tensión acumulada terminó impactando en su salud.
De acuerdo con las primeras informaciones, el hombre experimentó un intenso dolor en el pecho que obligó a sus familiares a solicitar asistencia médica inmediata. Tras ser evaluado por profesionales, quedó internado en el Hospital San Roque de la capital cordobesa.

La situación resulta aún más dramática porque en ese mismo establecimiento permanece internada su hija Melisa Heredia, madre de Agostina. La mujer se encuentra en terapia intensiva desde hace varios días luego de sufrir una severa descompensación, acompañada por un cuadro de deshidratación extrema, hipertensión y otras complicaciones derivadas del impacto emocional provocado por el crimen de su hija.
Mientras la familia atraviesa uno de los momentos más difíciles de su vida, la investigación judicial continúa avanzando y sumó en los últimos días un nuevo detenido. Se trata de Osvaldo Fassetta, de 47 años, acusado de encubrimiento agravado en el marco de la causa que instruye el fiscal Raúl Garzón.
Fassetta había alquilado una habitación en la vivienda de Claudio Barrelier, señalado como el principal sospechoso del femicidio. Según la reconstrucción de los investigadores, el hombre residió allí durante menos de un mes y abandonó la propiedad cuando la desaparición de Agostina ya había tomado estado público.
La Justicia sostiene que sus declaraciones presentaron contradicciones significativas en distintos testimonios brindados durante la investigación. Esas inconsistencias fueron uno de los elementos que llevaron a ordenar su detención.
Entre las evidencias que analiza la fiscalía figuran rastros de sangre hallados en una frazada ubicada en el cuarto que ocupaba Fassetta. Los peritajes determinaron además que el elemento había sido lavado con agua oxigenada, circunstancia que ahora forma parte de las sospechas de los investigadores.
La hipótesis judicial apunta a determinar si el detenido tuvo algún grado de conocimiento sobre lo ocurrido dentro de la vivienda o si colaboró posteriormente para ocultar información relevante.