La FIFA elevó el precio del boleto más costoso para la final de la Copa del Mundo a 10.990 dólares durante la reapertura de las ventas el miércoles —marcada por fallos técnicos—, tras haberse completado la lista de las 48 selecciones participantes en el torneo de este año.

El precio había sido de 8.680 dólares cuando la FIFA puso los tickets a la venta después del sorteo del torneo, celebrado en diciembre.

Los boletos de categoría 2 de la FIFA para el partido del 19 de julio en el MetLife Stadium, en East Rutherford (Nueva Jersey), se fijaron en 7.380 dólares —un aumento respecto a los 5.575 dólares anteriores—, mientras que las de categoría 3 costaron 5.785 dólares, lo que supone un incremento frente a los 4.185 dólares de diciembre.

Para la noche del miércoles, solo se ofrecían tickets para 17 de los 72 partidos de la fase de grupos, mientras que no había disponibilidad para ninguno de los encuentros de la fase eliminatoria.

El trofeo de la Copa del Mundo se exhibe en el escenario del Kennedy Center, previo al sorteo oficial del 3 de diciembre de 2025 en Washington, D.C.

El organismo rector del fútbol está aplicando un sistema de precios dinámicos para el torneo, el cual se disputará en 11 ciudades de Estados Unidos, tres en México y dos en Canadá.

Hacia el final de la tarde, solo quedaban disponibles boletos de 2.735 dólares —los asientos de mayor precio— para el partido inaugural de la selección de Estados Unidos, que se enfrentará a Paraguay el 12 de junio en el SoFi Stadium de Inglewood (California). El precio se mantuvo inalterado con respecto al de diciembre. No se ofrecían boletos para el partido de los estadounidenses del 19 de junio contra Australia en Seattle, ni para su encuentro del 25 de junio contra Turquía en Inglewood.

También para la noche del miércoles, solo quedaban disponibles asientos de 2.985 dólares para el partido inaugural del torneo, que enfrentará a México y Sudáfrica el 11 de junio en la Ciudad de México. Este precio supone un aumento respecto a los 2.355 dólares de diciembre. Asimismo, solo quedaban entradas de 2.240 dólares para el primer partido de Canadá, que jugará contra Bosnia y Herzegovina el 12 de junio en Toronto, un precio superior a los 2.170 dólares anteriores.

El organismo rector del fútbol no anunció qué partidos ni qué categorías de precios estaban disponibles, dejando que los posibles compradores de tickets tuvieran que realizar la búsqueda por su cuenta a través del portal de venta de la FIFA, un sitio web al que, con frecuencia, resultaba imposible acceder hasta pasadas varias horas.

Algunas personas que hicieron clic en lo que la FIFA denominó su “fase de venta de última hora” —al abrirse el proceso de venta a las 11 a.m. (hora del este)— fueron redirigidas a una cola de espera para la “fase de venta para aficionados de clasificados tardíos (PMA)”, la cual estaba destinada a un segmento de seguidores de las seis naciones que obtuvieron su plaza en el torneo el martes.

Esta fotografía ilustrativa muestra el reloj de cuenta regresiva en el sitio web de la FIFA para los aficionados que esperan registrarse para obtener boletos para la Copa del Mundo en la Ciudad de México, el 10 de septiembre de 2025.

La FIFA no ofreció una explicación sobre el motivo de la redirección errónea de los enlaces, pero declaró, alrededor del mediodía, que estos ya funcionaban correctamente.

La FIFA también informó que no se pondrían a la venta todos las boletos restantes para los 104 partidos que se disputarán en Estados Unidos, México y Canadá entre el 11 de junio y el 19 de julio, y que se irían liberando entradas adicionales de forma escalonada.

Esta constituyó la quinta fase de venta de tickets , tras un sorteo de preventa para titulares de tarjetas Visa (del 10 al 19 de septiembre), un sorteo anticipado de boletos (del 27 al 31 de octubre), un sorteo por selección aleatoria (del 11 de diciembre al 13 de enero) y un periodo de disponibilidad no programado de 48 horas a finales de febrero.

La FIFA señaló que esta fase —la cual permanecerá abierta durante todo el torneo— marcaba la primera ocasión en la que se podía adquirir una localidad específica, en lugar de limitarse a solicitar una entrada dentro de una categoría determinada.

Durante la fase de venta de un mes de duración posterior al sorteo del 5 de diciembre, los precios oscilaron entre los 140 y los 8.680 dólares. Tras recibir quejas, la FIFA anunció que se pondrían a disposición de cada federación nacional participante boletos a un precio de 60 dólares, destinados a sus seguidores más leales. Se estima que la cantidad asignada sería de entre 400 y 700 entradas por equipo para cada partido.

“La implementación de un sistema de precios dinámicos para la Copa Mundial de la FIFA 2026 contrasta drásticamente con la misión fundamental de la FIFA: promover el desarrollo y la difusión del fútbol a nivel mundial de manera accesible e inclusiva”, escribieron 69 congresistas demócratas en una carta dirigida el 10 de marzo al presidente de la FIFA, Gianni Infantino.

“A pesar de la cooperación brindada por las ciudades anfitrionas para hacer realidad la visión de la Copa Mundial más grande y global de la historia, las consecuencias de los precios dinámicos convertirán a la edición de 2026 en la más inaccesible y financieramente excluyente hasta la fecha”.

Un hombre pasa junto a un mural que representa la Copa Mundial de la FIFA 2026 en la Ciudad de México el 14 de julio de 2025.

La FIFA también cuenta con su propio mercado de reventa, cobrando un 15% tanto al comprador como al vendedor.

Bosnia y Herzegovina, la República Democrática del Congo, la República Checa, Iraq, Suecia y Turquía completaron la lista de participantes de la Copa del Mundo el martes. Los aficionados de las selecciones eliminadas —entre las que se encuentran Italia, Polonia, Dinamarca, Jamaica y Bolivia— podrían intentar revender los boletos que ya habían adquirido.

En enero, Infantino afirmó que el volumen de solicitudes de tickets que la FIFA había recibido equivalía a “la demanda de 1.000 años de Copas del Mundo concentrada en un solo momento»”.

“Esto es algo único”, declaró en aquel entonces. “Es increíble”.

No quedó claro si gran parte de dichas solicitudes correspondía a asientos de las categorías de menor precio.

Diversos grupos de aficionados han manifestado su inquietud ante el vertiginoso encarecimiento de los boletos revendidos. De hecho, el mes pasado, uno de estos grupos presentó una queja formal ante la Comisión Europea.

Infantino defendió la comisión que la FIFA percibe por las reventas, argumentando que el organismo rector estaba llevando a cabo una actividad comercial lícita conforme a la legislación estadounidense. Algunos países europeos cuentan con leyes que pueden restringir la reventa, exigiendo que los tickets se vendan por su valor nominal o exclusivamente a través de socios autorizados por los organizadores del evento.