ESPERAS INFINITAS, CONFUSIÓN DE PARADAS Y AJUSTE AL BOLSILLO: EL DÍA A DÍA DE LOS USUARIOS DE TRANSPORTE PÚBLICO
Largas filas para subir al colectivo, esperas de una hora y unidades deterioradas y llenas de gente, esta es la realidad que afrontan los chaqueños que usan el colectivo como medio de transporte.
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Algo tan cotidiano como concurrir al trabajo se volvió una verdadera odisea para los chaqueños. Largas esperas, coches en mal estado, paradas sin señalizar, confusión del recorrido y frecuencias casi inhóspitas, eso es que se afronta un usuario del transporte público.
Diario Chaco recorrió la ciudad de Resistencia en las distintas líneas de colectivos, y más allá de la voz de empresarios y el mismo Gobierno de la provincia, te cuenta la experiencia de los usuarios que día a día luchan por tener un servicio de calidad.
POCA FRECUENCIA Y CIRCULACIÓN AL 50%
Los colectivos urbanos que transportan pasajeros en el Gran Resistencia dejaron de circular por la noche y restringen el servicio durante el día desde el 15 de diciembre del 2023, a tan sólo cinco días de la asunción de Javier Milei y el recambio de Gobierno en Chaco.
La medida fue anunciada en su momento por la Federación Argentina de Transportadores por Automotor y era algo con réplicas en todo el país. Es así que, hace cuatro meses redujeron al mínimo la prestación matutina y se paralizó la circulación nocturna a partir de las 21:30.

Aún hoy, a varios meses de lo anunciado, cientos de pasajeros continúan quedando varados en la noche esperando que pase la línea que los lleva a casa. La opción viable para aquellos que trabajan fuera de horario están obligados a contar con su propio medio de transporte, caminar o utilizar un servicio de remiseria que tiene un mínimo de $ 1000.
Durante el día, la historia de las esperas y falta de circulación es moneda corriente. La espera puede superar la hora y media. «Tenemos pocos coches señora, pasamos de una flota de 20 a tener sólo 8 en circulación», comentó un chofer de la línea 8B a los pasajeros enojados.
«Estoy esperando la línea 2A y me dijeron que no saben si circula, tengo que llegar al barrio Raota y no tengo para pagar un remis», comentó Griselda de 65 años, quien salió de las oficinas de Correo Argentino donde estaba haciendo un trámite y esperaba hace dos una hora y media. Otra de las líneas que más conflicto presenta es la 206, la cual únicamente funciona con dos unidades.
CONFUSIÓN EN PLENO CENTRO
Durante la gestión de Gobierno anterior, tanto provincial como municipal, se modificó el recorrido central de todas las líneas de colectivos. Se pretendía generar una «descongestión» de las principales avenidas y puntos álgidos en piquetes y cortes de calle. Uno utopía que llegó a su fin y terminó con una destrucción total del pavimento del microcentro de la ciudad.
En el mismo momento en que cambiaba el recorrido llegó a la vida de los resistencianos la aplicación SITAM. Un sistema de monitoreo de colectivos para ordenar las que pretendía mejorar el servicio y dirigirlo ante las eventualidades del tránsito. Además, la tecnología permitía a los usuarios saber con precisión cuándo llega el colectivo a su parada desde sus celulares.

Herramientas hoy obsoletas, ambas. Debido a los trabajos de bacheo que inició el nuevo Gobierno, las paradas se movieron y ahora ver gente «perdida» de esquina en esquina es algo de todos los días.
Los pasajeros que continúan asistiendo a trabajar todas las mañanas se encuentran esperando los colectivos una hora para ir y haciendo tres filas para subir al que los lleva de vuelta a las casas. «Estuve una hora y media esperando un colectivo que no pasa por esta esquina, la aplicación no te avisa, es una vergüenza», expresó Débora, trabajadora estatal que salía de Casa de Gobierno pasadas las 13.
«La mayoría de los empleados estamos condicionados por el buen funcionamiento del servicio, y si hay problemas en ese aspecto, se vuelve inmanejable. Esto afecta nuestra asistencia y, por ende, el presentismo, que es una parte integral de nuestro salario», expresó a Diario Chaco Mariela, una trabajadora estatal a la cual el colectivo que la llevaba al trabajo no le hizo parada porque estaba en la calle equivocada.
AUMENTO DEL PASAJE Y ESPERANZA DE MEJORA
El Gobierno provincial, a través del Ministerio de Infraestructura, anunció que a partir del 15 de marzo entrará en vigencia la nueva tarifa del transporte público de pasajeros, fijada en 590 pesos. Esta tarifa refleja un incremento necesario debido a la actualización de costos desde la última audiencia realizada en febrero de 2024.
Con el objetivo de mitigar el impacto en los usuarios, el Gobierno subsidiará el 50% del costo del boleto, estableciendo así un precio accesible. Se destacó que estas tarifas serán revisadas bimestralmente, considerando factores como los aumentos en los combustibles, hasta la realización de nuevas audiencias.

«Se realizarán nuevas audiencias para ir reconsiderando el precio del pasaje», aseveró a este medio el subsecretario de Transporte, Mario Rodolfo Díaz. Asimismo, y en relación al nuevo precio que regirá a partir del 15 de marzo, destacó: «Los pasajes gratuitos y descuentos están en pleno funcionamiento, nos ocupamos durante los enero y febrero de regularizar los descuentos para personas con discapacidad y estudiantes». También comentó que se planean abrir nuevas centrales de SUBE para un mejor funcionamiento.
Un pasajero que pague el pasaje entero tendrá un gasto semanal de $ 5600, contando un solo colectivo de ida y otro de vuelta trabajando de lunes a viernes. Por mes son unos $ 22.400. Esa cifra se incrementa si alguien debe hacer trasbordos o trabaja durante los fines de semana.