El amistoso de la Selección Argentina volvió a liderar la televisión abierta con picos de casi 30 puntos de rating y un encendido muy por encima del promedio actual.
El amistoso entre la Selección Argentina y Mauritania volvió a dejar en claro el peso que tiene el equipo campeón del mundo en la televisión abierta. La transmisión por Telefe registró números de rating que hoy se consideran extraordinarios dentro del contexto actual de la TV argentina, con picos que se acercaron a los 30 puntos y un liderazgo absoluto durante toda la jornada.
Desde el comienzo de la emisión, la previa ya mostraba un nivel de encendido elevado para los estándares actuales, con alrededor de 11 puntos. Sin embargo, ese número se incrementó de manera inmediata cuando el partido arrancó, alcanzando los 20,4 puntos apenas comenzó el juego. La presencia de la Selección volvió a confirmar su capacidad de atraer audiencia de forma instantánea, incluso en un encuentro amistoso.
La apertura del marcador, con el gol de Enzo Fernández, provocó un salto fuerte en la medición, que trepó hasta los 25,2 puntos, reflejando el impacto directo que tienen las acciones del equipo en el interés del público. Más adelante, con el segundo tanto convertido por Nico Paz, la curva siguió en ascenso y llegó a 27,7 puntos, consolidando el partido en un nivel de audiencia reservado para eventos de máxima relevancia.
El punto más alto de la transmisión se dio durante el primer tiempo, cuando el rating tocó los 29,7 puntos, una cifra que en el escenario actual de la televisión argentina se ubica en niveles muy altos, propios de acontecimientos especiales y de enorme convocatoria. En comparación con el promedio habitual de la TV abierta, donde los programas exitosos suelen moverse bastante por debajo de esos valores, el rendimiento del partido se destacó con claridad.
Lo más llamativo del registro no fue solo el número final, sino la evolución constante de la audiencia a lo largo del juego, con una tendencia ascendente que acompañó cada momento clave del partido. Incluso tratándose de un rival con menor jerarquía, la Selección volvió a demostrar que su capacidad de generar interés masivo sigue intacta, funcionando como uno de los pocos contenidos capaces de elevar de manera significativa el encendido general de la televisión abierta en Argentina.