TRUMP: UNA CIVILIZACION ENTERA VA A MORIR ESTA NOCHE
El mandatario endureció su discurso contra Irán en la antesala del vencimiento de un ultimátum clave por el control del estrecho de Ormuz, mientras continúan negociaciones contrarreloj para evitar una ofensiva.

A horas del plazo que fijó a Irán para reabrir el estratégico estrecho de Ormuz, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, lanzó una advertencia de alto impacto en sus redes sociales, en medio de una creciente tensión militar y diplomática en la región.
El mensaje, publicado en Truth Social, elevó el tono del conflicto y dejó abierta la posibilidad de un ataque de gran escala. «Esta noche morirá toda una civilización, para no volver jamás. No quiero que eso suceda, pero probablemente ocurrirá», escribió el mandatario, en una frase que refleja el nivel de confrontación alcanzado tras más de un mes de hostilidades.
En la misma publicación, Trump deslizó la posibilidad de un cambio político en Teherán y sugirió que un nuevo escenario podría abrir la puerta a un acuerdo. Sin embargo, el contenido general del mensaje reforzó la idea de una inminente acción militar si no hay avances concretos antes de la hora límite, fijada para las 20 en Washington, las 21 en la Argentina.
En paralelo, continuaban las gestiones diplomáticas impulsadas por Estados Unidos junto a mediadores regionales para lograr un alto el fuego de 45 días. Según reportes de funcionarios vinculados a las negociaciones, los avances fueron limitados y persistían fuertes diferencias con la delegación iraní.
El vicepresidente JD Vance expresó expectativas moderadas sobre una salida negociada. «Espero que los iraníes actúen con sensatez. Hasta la fecha límite habrá muchas conversaciones», sostuvo, al tiempo que confirmó la continuidad de los contactos.
Mientras tanto, la tensión también se trasladó al terreno militar. Medios estatales iraníes informaron sobre ataques en la isla de Kharg, un enclave clave para la exportación de petróleo del país. De acuerdo con fuentes citadas por la prensa internacional, fuerzas estadounidenses habrían alcanzado más de 50 objetivos en la zona, lo que marca un punto crítico en la escalada.
El ultimátum de Trump no surgió de manera aislada. En declaraciones previas, el presidente aseguró que Estados Unidos cuenta con un plan para destruir infraestructura estratégica iraní en cuestión de horas, incluyendo puentes y centrales eléctricas. Aun así, remarcó que esa opción solo se ejecutaría si fracasan las negociaciones en curso.
Desde Teherán, la respuesta no tardó en llegar. La Guardia Revolucionaria advirtió que cualquier acción que cruce «líneas rojas» tendrá consecuencias que excederán la región. También amenazó con afectar el suministro energético global, al señalar que podría privar de petróleo y gas a los aliados de Washington durante años.