JAVIER MILEI BUSCA INCORPORAR A CANADÁ A LA AGENDA DE SOCIOS ESTRATÉGICOS PARA ENERGÍA, MINERÍA Y COMERCIO
El Presidente mantuvo una llamada telefónica con el primer ministro canadiense Mark Carney en medio de una reactivación del frente comercial entre Ottawa y el Mercosur.
Javier Milei mantuvo el viernes un llamado telefónico con el primer ministro de Canadá, Mark Carney, en un momento en que Ottawa volvió a poner al Mercosur en su radar comercial. La señal más reciente fue el contacto del 25 de abril entre el ministro canadiense de Comercio, Maninder Sidhu, y el canciller argentino Pablo Quirno, donde Canadá ratificó su compromiso de avanzar hacia un tratado de libre comercio con el bloque y de mantenerse en contacto estrecho a medida que progresen las negociaciones.
La conversación entre Milei y Carney se inscribe en una negociación extensa. Canadá y el Mercosur lanzaron formalmente ese proceso en marzo de 2018 y, según documentos oficiales actualizados este año, Ottawa sigue impulsando un acuerdo con la Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay.
Los números ayudan a explicar el interés. Canadá informó que su comercio de bienes con el Mercosur totalizó CA$15.800 millones en 2024. En paralelo, el comunicado de Sidhu sobre la charla con Quirno precisó que la Argentina es el quinto socio comercial de Canadá en Sudamérica y que el intercambio bilateral de mercaderías llegó a $2.800 millones en 2025, con una suba de 8,9% respecto de 2024.
Del lado canadiense, además, hay una razón estratégica de fondo. Carney viene planteando en forma explícita que su país debe diversificar socios y dejar de depender de un solo mercado. En discursos y comunicados oficiales habló de “diversificar” el comercio, remarcó que Canadá ya no quiere apoyarse en un único socio y fijó como misión duplicar las exportaciones afuera de Estados Unidos, con una meta de US$300.000 millones adicionales.

En la conversación reciente entre Sidhu y Quirno, ambos gobiernos identificaron minerales críticos, energía y defensa como sectores prioritarios de cooperación, y también remarcaron la creciente importancia de la inversión canadiense en la Argentina. La agenda, por lo tanto, no se agota en un eventual tratado: incluye áreas donde el Gobierno cree que puede captar capital y acelerar proyectos.
Ya hay un antecedente concreto en ese sentido. Canadá mantiene desde marzo de 2025 un acuerdo de colaboración con la Argentina sobre minerales críticos y sostenibilidad minera, que busca fortalecer cadenas de suministro, generar oportunidades económicas y aumentar la actividad de mayor valor agregado en el hemisferio.
Ese instrumento le da una base previa al diálogo entre Milei y Carney. Con ese telón de fondo, el contenido orbita la reactivación del acuerdo Mercosur-Canadá, la coordinación en minerales críticos y energía, y un eventual impulso a inversiones canadienses en sectores estratégicos argentinos.
No hubo un temario oficial detallado de la conversación, pero esos son los carriles que hoy aparecen más maduros. La conversación con Carney no implica un corrimiento de Washington, sino la búsqueda de una segunda ventana en América del Norte con un socio del G7 que hoy necesita abrir mercados, reducir vulnerabilidades y asegurarse provisión de minerales y energía.